lunes, 17 de agosto de 2015

DERMATOLOGÍA VETERINARIA: LAS PULGAS - ¿UN ENEMIGO INVISIBLE EN EL ANIMAL ALÉRGICO?


Las pulgas son pequeños insectos sin alas y de cuerpo comprimido que se alimentan de la sangre de sus hospedadores. En su vida adulta son parásitos permanentes (necesitan vivir sobre un animal), pero sus formas inmaduras: huevos, larvas y pupas viven en el medio ambiente. Las pulgas son un serio problema tanto de salud animal como humana, ya además de producir parasitaciones, pueden transmitir numerosas enfermedades. Y su saliva contiene diferentes sustancias capaces de provocar irritación o desencadenar reacciones alérgicas. La dermatitis alérgica a la picadura de las pulgas (DAPP) es la enfermedad alérgica más frecuente a nivel mundial, sin embargo no todos los animales infestados por pulgas desarrollan alergia a su picadura.

¿Cómo se infesta un animal de pulgas?

Los animales contraen las pulgas generalmente del medio ambiente. En contra de la imagen popular de pulgas saltando de un animal a otro, estos pequeños pero peligrosos parásitos se adquieren del medio ambiente. Un animal en tránsito o mejor aún recostado en un ambiente contaminado es blanco perfecto de las pulgas. Una vez sobre el animal comienzan a alimentarse, ingiriendo sangre con su picadura al tiempo que inyectan saliva que puede producir reacciones alérgicas o transmitir agentes patógenos. Una vez alimentadas, las pulgas hembras ponen huevos que caen al suelo y de ellos saldrán larvas que tras pasar por diferentes estadios forman pupas, especie de capullitos donde la larva se transforma en pulga (metamorfosis) y esperará bien protegida hasta la llegada de su víctima. Esto que hemos descrito es el ciclo biológico de la pulga y aunque el principal peligro está en el medio ambiente, si conseguimos eliminar las pulgas en el animal antes de que pongan huevos evitaremos que el ciclo se perpetúe.

¿Todos los animales con pulgas tienen alergia?

NO. Cualquier animal es susceptible de infestarse si entra en contacto con un entorno infestado, pero no todos desarrollan alergia. El desarrollo de una alergia depende del sistema inmunológico del individuo. Cuando el cuerpo del animal se enfrentan a nuevas sustancias, como puede ser la saliva de la pulga, se desarrollan mecanismos por los que el cuerpo acepta o tolera dicha sustancia o por el contrario rechaza la misma y desencadena reacciones para atacarla, pudiendo desarrollarse alergia a la misma. Una vez desencadenada la alergia, cada picadura supone un nuevo impulso a ese proceso, pudiendo aparecer cuadros severos de picor.

¿Cómo se manifiesta la alergia?

El principal signo de alergia es la presencia de picor y el rascado del animal. Con el tiempo y a consecuencia del rascado aparecen nuevos signos o lesiones como alopecia (pérdida de pelo), descamación e incluso heridas por el rascado o mordisqueado En alergias muy crónicas, la piel sin pelo puede verse acartonada, negruzca e incluso pueden aparecer nódulos en la misma.
El picor en la DAPP se localiza en la zona de la grupa, base del rabo y abdomen principalmente, aunque puede extenderse a otras zonas.

¿Cómo podemos identificar que nuestro animal es alérgico a las pulgas?


En animales que no son alérgicos a las pulgas es muy fácil determinar que existe una infestación, ya que con una inspección de la zona caudal del tronco o del abdomen podremos encontrar estos pequeños animalillos corriendo sobre su piel. ¡Mucho cuidado! porque pueden saltar sobre nosotros y también picarnos e incluso podemos desarrollar alergia a su picadura.

Pero..... es difícil encontrar pulgas en un animal alérgico, ya que la terrible incomodidad que les provoca su picadura hace que estos se rasquen o mordisqueen de forma tan intensa que acaben con ellas y no podamos encontrarlas en la exploración. Como la infestación viene del medio ambiente, nuevas pulgas volverán a invadirle y seguirán generando el problema.
Suele ser muy difícil para el propietario creer que las pulgas que no ve sean la causa de todos los males del animal, pero la historia, los signos clínicos y la exploración del animal ayudarán al veterinario a considerar la DAPP como un posible origen del problema. Si no se han podido visualizar las pulgas, la aplicación de un efectivo tratamiento frente a las pulgas controlará el problema, aunque puede llevarnos meses cuando la infestación está en casa.

¿Cómo puede ser que mi perro o gato tenga pulgas? La higiene en mi casa es rigurosa


Está es una de las principales preocupaciones de los dueños ante un problema de pulgas en su mascota y no es para menos. Efectivamente por muy limpia que tengamos la casa o a nuestro animal, las pulgas pueden llegar a nuestro hogar. El perro o el gato puede adquirir las pulgas en algún paseo y llega a casa con ellas.... Ahora “sus pulgas” comienzan a alimentarse y en menos de 24h a poner huevos, estos caen al suelo y se acumulan sobre todo en las zonas donde pasa más tiempo, es decir, en sus lugares de descanso: su cama, el sofá preferido, el coche, en la alfombra a los pies de la cama de sus dueños.... Estos lugares serán el foco de nuevas pulgas que seguirán atacando a todos los animales de la casa e incluso a las personas.
Para hacerse una idea de la magnitud del problema es necesario saber que una única pulga es capaz de poner 2000 huevos a lo largo de su vida o lo que es lo mismo una sola pulga es capaz de perpetuar el problema durante mucho tiempo. Las formas inmaduras (huevos, larvas y pupas) son capaces de permanecer en el medio ambiente durante largos periodos de tiempo.

¿Cómo podemos evitar que nuestro animal tenga pulgas?


Hoy en día se disponen de eficaces antiparasitarios contra las pulgas que además son muy seguros tanto para animales como para el medio ambiente y para las personas. Otra de las características de los nuevos antiparasitarios es que una sola administración mantiene protegido al animal durante 4 semanas. Puede ser que la pulga no muera inmediatamente, pero es imprescindible que muera antes de poder poner huevos y contaminarnos la casa, con ello evitaremos que el ciclo biológico se complete y las reinfestaciones del animal. Es recomendable emplear estos productos de forma rutinaria para evitar las posibles infestaciones, pero estos tratamientos son imprescindibles en:
  • animales con infestación declarada
  • en animales alérgicos a la picadura de la pulga
  • en animales con dermatitis atópica


Tu veterinario aconsejará el mejor plan de prevención para tu mejor amigo

jueves, 13 de agosto de 2015

OTITIS EN VERANO


Un día te levantas tan tranquilo y de pronto ves a tu perro rascándose efusivamente las orejas, frotándolas contra el suelo o  con la cabeza ladeada… ¿te suena? 
Y es que la otitis es una de las afecciones más comunes que se dan en nuestros peludos amigos, siendo más frecuentes en verano. 

Bien es cierto que, generalmente, los perros con orejas largas y péndulas o mal ventiladas son los que suelen padecerlas con mayor frecuencia ya que éstas no “respiran” bien haciendo que se conviertan en un caldo de cultivo idóneo para infecciones. 


Pero¿por qué en verano es cuando más casos de otitis se dan en los perros? 

En verano solemos bañar más a nuestro perro, o llevarle a lugares donde puede darse baños para refrescarse. El calor y el exceso de humedad en los oídos convierten a éstos en un lugar perfecto para que se genere una infección. Además, el campo está lleno de espigas secas que pueden introducirse con facilidad en el oído interno. 

La inflamación e irritación primaria producidos por estos agentes predisponen a la proliferación y colonización de diferentes tipos de bacterias y hongos, que alcanzan el oído del perro, y provocan su infección y agravamiento del cuadro. De ahí que siempre debamos acudir al veterinario ya que, aunque nuestro perro sufra con frecuencia otitis, en función de la naturaleza del patógeno, el tratamiento puede variar. 

Las otitis pueden ser muy dolorosas, por lo que debemos actuar desde el primer síntoma, ya que de no hacerlo puede llegar a tener terribles consecuencias como la perforación del tímpano. 

Por eso, antes de tener que curar… Mejor prevenir: 

- Cada semana límpiale las orejas con un producto específico, sobre todo, poco después de un baño. De esta manera, aparte de mantenerlas limpias, tendrás un control sobre el estado de las mismas. 

- Si estás en el campo, vigila que no haya espigas enganchadas en las orejas.  Éstas, por su forma de pluma, pueden moverse a través del pelo del animal llegando a introducirse en el oído, y convirtiéndose así en una vía de infección. 

- Siempre que se bañe vuelve a aplicar el limpiador auricular, estos productos ayudan a secar el agua que haya podido entrar en el oído y evitará el desarrollo de infecciones asociadas a la humedad.