martes, 20 de enero de 2015

¿Con que frecuencia se puede bañar a un perro?

Existe la creencia popular de que los perros no deben ser bañados frecuentemente porque ello afecta a la capa lipídica (film lipídico superficial) que protege su piel, pero…. esto no es tan cierto y vamos a intentar explicarlo en estas líneas.

Debéis saber que existen dos tipos de baños:

Los baños higiénicos - destinados a la higiene de la piel y el pelo del animal. En estos baños la raza del animal, su hábitat y el propietario son los principales determinantes de la frecuencia del baño.

Los baños terapéuticos - empleados para favorecer la recuperación de la piel cuando un animal padece una enfermedad dermatológica. Los baños terapéuticos deben ser prescritos por el veterinario y en ellos se emplean champúes que ayudan a resolver las lesiones existente. Los más frecuente es el empleo de champúes antisépticos si existen infecciones y de champúes calmantes e hidratantes en el caso de enfermedades pruriginosas. La frecuencia de estos baños la determinará el veterinario, pero se suele iniciar con 2-3 baños a la semana, para luego mantener 1 semanal hasta la recuperación completa del problema.

Hablemos de los baños higiénicos en el perro sin problemas dermatológicos y de la pregunta que todos os hacéis

¿Con qué frecuencia puedo bañar a mi perro?

La frecuencia se debe adecuar en cada caso a las necesidades del animal y porque no, también a las necesidades de sus propietarios, pero podríamos bañar a nuestro perro incluso casi todos los días.

Pero hay unas premisas fundamentales:

1.- El empleo de champúes adaptados a la piel del animal que cuiden, hidraten y nutran la piel y el pelo.
Estos champúes aseguran la hidratación de la piel, su reestructuración y la recuperación del film lipídico superficial con el mismo.
Y si, los buenos champúes son "caros".  Nuestros perros, aunque no lo creáis tienen una epidermis mucho más fina y sensible que la nuestra y todos sabéis cuanto pelo tienen, por lo que necesitan unos champúes muy especiales. Y cuanto mayor sea la frecuencia del baño mejor tiene que ser el champú empleado.

2.- El baño debe realizarse siempre con agua templada, no se puede bañar animal con agua fría, es malo para su salud y no tiene un efecto limpieza adecuado.

3.- Es muy importante aclarar completamente el champú aplicado.

4.- Y lo más importante hay que secar bien a nuestro perro si no estamos en verano, no podemos arriesgarnos a que coja una bronquitis o una neumonía. Para ello eliminar al máximo la humedad con toallas. Si tenéis que usar el secador usadlo con aire frío, el aire caliente puede quemar su piel o inflamarla, además de resecarla.

5.- El beneficio del baño siempre tiene que ser superior a su procedimiento. Con ello quiero decir que el perro no puede enfermar por un baño y nosotros tampoco (ej: padecer una hernia por bañar a nuestro perro). Si no podéis hacerlo en casa, podéis recurrir a los profesionales, suele ser la mejor opción.

A partir de aquí vosotros podéis valorar cada cuanto bañar a vuestro perro en función de donde viva, de su tamaño, de la densidad de su pelo, de sus hábitos de vida.
En general los perros de ciudad se ensucian más que los de campo.
Los perros pequeños suelen subirse más a los sofás, a las camas e incluso a su propietario y por ello suelen bañarse con más frecuencia.
Los perros de pelo corto son más fáciles de bañar.
Los perros de pelo largo o denso necesitan mucho tiempo para poder secarse bien y los baños se pueden espaciar empleando un buen cepillado.
Los perros que se estresan de forma extrema no pueden ser bañados de una forma muy frecuente y además habrá que trabajar ese problema.


Consulta a tu veterinario sobre el mejor champú para el baño de tu perro.




martes, 13 de enero de 2015

Alergia alimentaria en Dermatología Veterinaria

Se denomina Dermatitis Alérgica Inducida por Alimentos a la manifestación clínica caracterizada por prurito (picor) y lesiones cutáneas provocadas por una reacción de hipersensibilidad a la ingesta de un  alimento.

La presentación clínica de esta enfermedad es muy similar a la dermatitis atópica o alergia ambiental y la única manera de diferenciar ambos tipos de alergia es someter al animal a un alimento que no sea capaz de provocar la alergia durante un periodo mínimo de dos meses.


¿Cuál de estas dos alergias es más frecuentes?

La dermatitis atópica o alergia ambiental es mucho más frecuente. A nivel de probabilidades si un perro es alérgico, en el 80-90% de los casos será una alergia ambiental y en el 10-20% de los casos alergia a los alimentos.

¿Por qué es necesario diferenciar entre alergia alimentaria y alergia ambiental?

El tratamiento y el pronóstico es muy diferente en ambas enfermedades.
En la alergia alimentaria se puede evitar el desarrollo del cuadro clínico alimentando al animal con una dieta a la que no sea sensible. En la Dermatitis atópica es imposible evitar el contacto con la sustancia a la que es sensible el animal, ya que se encuentran suspendidas en el medio ambiente, por lo que el cuadro clínico es más difícil de controlar sin el empleo de medicación.

¿Pueden un perro padecer ambas enfermedades?

Si, hay animales que pueden padecer ambos procesos.

¿Hay pruebas laboratoriales para diagnosticar una alergia alimentaria?

Aunque existen pruebas para determinar los niveles de Inmunoglobulinas E y G (anticuerpos) frente a los alimentos, estas pruebas no son ni específicas ni sensibles, es decir no son útiles y pueden generar más confusión que certeza.  Pueden dar positivas en animales sin alergia y al contrario,  por lo que no son aceptadas como pruebas diagnósticas por los dermatólogos veterinarios.
Hay muchos artículos que demuestran su poca o nula utilidad, el último ha sido publicado en octubre de 2014 en Veterinary Dermatology: Food-specific serum IgE and IgG reactivity in dogs with and without skin disease: lack of correlation between laboratories. Hardy JA et al. 2014. Veterinary Dermatology 25: 447–453. 

¿Entonces, cómo se puede diagnosticar una alergia alimentaria en un animal?

Para ello se debe alimentar al animal con una dieta que se pueda considerar libre de alergenos durante un mínimo de 2 meses y comprobar la resolución de los signos clínicos. Posteriormente habrá que confirmar que una vuelta a la dieta anterior provoca la nueva aparición del picor.
Sobre el papel parece sencillo, pero no es así, implica muchos factores que deben ser siempre supervisados por el veterinario y debe ser luego correctamente interpretada desde el conocimiento médico.

¿Qué dieta se debe emplear?

Es una prueba diagnóstica, por lo que se debe emplear una dieta que garantice la ausencia de posibles componentes alergénicos. Hoy por hoy las únicas dietas que pueden garantizar con un mínimo error esta hipoalergenicidad son las dietas de hidrolizados proteicos elaboradas por marcas de confianza veterinaria en el campo terapéutico de la nutrición animal.

La hidrólisis de las proteínas fragmenta éstas en componentes más pequeños: péptidos y aminoácidos. Cuanto más pequeño es el peso molecular de los mismos menor es su capacidad alergénica. 

Actualmente hay una gran mala información en relación a lo que es una dieta hipoalergénica. La proliferación de alimentos llamados naturales, hipoalergénicos, sin cereales o con proteínas poco habituales no significa que dichas dietas sean adecuadas para estas pruebas diagnósticas. 

Las enfermedades alérgicas son muy frecuentes en nuestros perros y gatos, y pueden generar una pérdida de calidad de vida tanto al animal como a sus propietarios. No dejes que esta enfermedad amargue la vida de tu mascota, ni la tuya. Los veterinarios trabajamos para la salud animal y para una vida feliz de los animales y sus propietarios.

La colaboración del Dermatólogo Veterinario en las enfermedades alérgicas  es una pieza clave para el diagnóstico, tratamiento y la mejora en su calidad de vida.

No dudes en consultarnos.  

ADERVET es salud de la piel de tu mascota.