jueves, 20 de febrero de 2014

Pruebas de alergia. Cuándo son necesarias??

Las enfermedades alérgicas son una de las enfermedades más frecuentes que podemos encontrar en perros y gatos, Se estima que la dermatitis atópica o alergia ambiental puede afectar del 10 al 20% de la población canina.

El signo principal de estas enfermedades es el prurito o picor y su diagnóstico es complejo. No existen pruebas específicas para su diagnóstico y este debe realizarlo el veterinario clínico en base a una anamnesis amplia y detallada, a los signos clínicos presentes en el animal y sobre todo al descarte de otras enfermedades como los ectoparásitos que pueden provocar un cuadro pruriginoso similar.

Sin embargo todo el mundo ha oído hablar de las pruebas alérgicas y piensa que hay pruebas que diagnostican la enfermedad. Lo cual no es cierto.

Efectivamente hay pruebas que pueden realizarse en sangre o en la piel del animal para identificar las sustancias a las que es alérgico el animal (alergenos). Estas pruebas sólo deben emplearse cuando queremos tratar la dermatitis atópica con una “vacuna” alergeno específica y para ello necesitamos identificar las sustancias a las que es alérgico el animal.

En las pruebas en sangre se identifican IgE (anticuerpos) frente a las sustancias a las que es alérgico el individuo y en teoría si un individuo es alérgico, por ejemplo al polen del olivo debe tener IgE elevadas frente a este polen, sin embargo en la práctica no ocurre siempre así. 


Hay perros que pueden dar positivos en estas pruebas y sin embargo no ser alérgicos y podemos encontrar perros alérgicos que sin embargo no tengan elevadas estas IgE específicas y den negativos. 
Por ello, estas pruebas, que son costosas, deben realizarse exclusivamente cuando el dermatólogo veterinario haya confirmado = diagnosticado dermatitis atópica y de común acuerdo con el propietario se haya decidido tratar la enfermedad con inmunoterapia alergeno-específica = vacuna. Para elabora la "vacuna" necesitamos que ingredientes debemos incluir. Y estas pruebas permiten identificar las sustancias con las que elaborar vacuna. 
El objetivo de la "vacuna" es acostumbrar al animal atópico a las sustancias que le provocan la alergia para que su cuerpo no reaccione exageradamente al contacto con ellas.
No se deben realizar estas pruebas si después no se va a hacer la “vacuna”. Las pruebas tienen un coste importante, sobre los 200€ y al propietario de un perro atópico no le serviría prácticamente de nada saber que su perro es alérgico a los ácaros del polvo si no se va a emplear una inmunoterapia alergeno específica como tratamiento.


jueves, 13 de febrero de 2014

Oda a una pulga

Una pulga que nació
En Madrid, vasta ciudad,
Disfrutando por el parque,
Que Buen Retiro se llama,
Paseaba muy ufana,
Saltando como un cohete
Sin andarse por las ramas.
Le gustaba la "Sabana",
De la hierba bien tupida,
Donde a veces se escondía.
Esperando un portador
No le gustaba un señor,
A los perros prefería,
Si tenía hambre comía,
Y buscaba, con encanto,
Aquellas partes del cuerpo
Que a ella le gustaban tanto.
Y como buena estratega,
Si el can molesto rascaba,
Ella muy lejos estaba
De donde sentía el picor.
Así siempre de esta guisa
Repartía sus sonrisas
A las pulgas mas novatas,
Nunca metía la pata,
Sabiendo bien promediar
Las molestias a sus canes.
De los felinos huía,
Aunque a veces por volar
Se enrolaba en aventuras
De algún gatito picar.
Más dejando singladuras,
Que pocas veces usaba,
El perro se convertía
En su hábitat natural,
Que es donde mejor vivía.
Y ella muy ducha sabía
La manera y el lugar
Donde el perro pernoctaba.
A casa le acompañaba,
Cuando el tiempo era inclemente,
Y dormía displicente
Refugiada en la pelambre
Del ingenuo portador.
Vivía como un señor,
En la frase mas certera
Que las pulgas acuñaron,
Pues les daba envidia sana
Que tuviera buenas camas,
Y esa vida distendida.
Pues sin haber estudiado
Era un compendio completo
De como sobrevivir
En un medio tan hostil.
En esto daba Lecciones,
Logrando celebridad,
Llegando a ser tan famosa
Cual la pulga de Charlot
O aquella de La Chelito.
Que nunca supo encontrar.

                                 Antonio Lorente