viernes, 6 de septiembre de 2013

Frenchies y Alergia

Las enfermedades alérgicas son tremendamente frecuentes en la población canina. La alergia más frecuente de manera universal es a la picadura de las pulgas, pero la alergica alimentaria y la alergia ambiental tienen también una elevada prevalencia.
Tanto la alergia a la picadura de las pulgas como la alergia alimentaria son más fáciles de controlar, ya que si el animal no tiene contacto con pulgas (mediante un buen control de prevención de picaduras) o no ingiere los alimentos a los que reacciona, podrá ser un animal normal a pesar de su alergia.
Sin embargo la alergia ambiental es más complicada, ya que no podemos evitar la exposición del individuo a las sustancias dispersas en el medio ambiente que le rodean. La alergia ambiental la denominamos dermatitis atópica, ya que en perros se manifiesta con signos y lesiones dermatológicas. La incidencia de la dermatitis atópica en perros se estima en un 20% de la población canina total y una de las razas más afectadas son los bulldog francés, también llamados Frenchies por muchos de sus propietarios.
Mi opinión de estos queridos Frenchies es que están mal hechos, son una patología andante y requieren de muchos cuidados veterinarios. Sorprendentemente a veces encontramos alguno que no tiene problemas alérgicos, respiratorios, oculares o traumatológicos, pero muchos de ellos tienen alguno de estos problemas o incluso todos a la vez. Siempre me he preguntado por qué a pesar de ello, cada vez hay más bulldog francés por todas partes... y es que si les conoces te enamoran. Para mi tienen un caracter ideal para las personas, son inteligentes y sobretodo muy alegres, divertidos y cariñosos.
Dentro de la dermatitis atómica, puedo decir que los cuadros más severos suelen corresponder a perros de raza bulldog francés que acuden a la consulta con unas lesiones y un picor desesperante. Una de las peores cosas de la alergia es que dismininuye enormemente la calidad de vida del paciente y de su propietario condicionando mucho la vida. La verdad es que no hay nada tan desesperante como ver a tu perro rascarse sin parar, hacerse heridas y no encontrar la manera de controlarlo. Pero no hay que desesperar, porque la dermatitis atópica se puede manejar bien y con un propietario colaborador conseguimos siempre recuperar al animal y recuperar una vida normal en la que perro y persona disfrutemos mutuamente.

Esta semana entre todos los pacientes que he atendido en ADERVET, he revisado a tres queridas amigas Frenchies: Cora y Huma y Roma. Llegaron hace ya unos meses con unos terribles problemas de prurito y con graves lesiones que no habían podido ser controladas previamente. Unos meses más tarde, gracias a un protocolo ordenado de diagnóstico y tratamiento y a la colaboración estrecha entre sus propietarios y esta dermatóloga, Cora, Huma y Roma están estables, ya no se rascan, no presentan lesiones y tanto ellas como sus propietarios viven felices.

Me encanta mi trabajo, mi profesión, y lo que más me gusta es poder resolver tantos problemas y devolver la felicidad a mis queridos amigos de 4 patas y a sus propietarios.

Con cariño a todos mis pacientes,

Dra. Carmen Lorente