martes, 16 de julio de 2013

La Salamandra. Por Antonio Lorente


Pinterest: Aurora TG

En la terraza esperaba,
Con la boca preparada,
Para alimentarse voraz,
Y sin tener camuflaje,
Pero oculta en el follaje,
A algún insecto atrapaba,
Tras pegarse una carrera,
Refulgía su mirada,
Trasegando la comida,
Y luego como dormida,
Se apostaba a contemplar,
Otro bocado sin par,
Que muy cerca aleteaba,
Cuando menos lo esperaba,
El insecto sin sentido,
En las fauces engullido,
Servia de subsistencia,
Sin tener mucha conciencia,
Si eso estaba permitido,
Las reglas de la "Natura",
Para un insecto son duras,
Pero para mi urodelo reptil,
Que tiene un buen hábitat,
Yo creo que aquí es feliz,
Y respeta su parcela,
De la terraza no sale,
Y le vemos disfrutar,
Protegido por las flores,
No son vivos sus colores,
Ni le gusta destacar,
Elegante es por demás,
Y creo que agradecido.
Quizás por ese motivo,
Es amigo de verdad.

Antonio Lorente