domingo, 3 de junio de 2012

Flush


Flush fue el nombre del cocker spaniel de la poetisa inglesa Elizabeth Barret (1806-1861). También es el título de una simpática, dinámica y encantadora novela de Virginia Woolf, publicada en 1933.

En Flush, Virginia Woolf, nos narra, a través de los ojos del propio can la vida de Elizabeth Barret, durante los años que vivieron juntos. El cachorrillo Flush fue un regalo de la también escritora Mary Russell Mitford (1787-1855), amiga de Miss Barret.

En ese momento, esta última vivía, debido a las secuelas de una enfermedad, como una inválida, prácticamente recluida en su habitación. Tiempo después la escritora conocería a Robert Browning (1812-1889), también poeta y dramaturgo, del que se enamoraría, gracias al cual olvidaría sus dolencias, y con quien se casó en secreto, abandonando la casa familiar para trasladarse después juntos a Italia.

En mi pobre conocimiento de la prosa, siempre impecable, de Virginia, auto-clasifico sus novelas en dos grupos: unas son farragosas, arduas y espesas, las otras son ligeras, inteligentes, directas y muy estimulantes. Flush pertenece a este segundo tipo.

La novela se inicia con una divertida exposición de teorías sobre el origen de la raza Cocker Spaniel. En el primer párrafo consigue la autora enganchar al lector, que ya se sabe preso de un texto que estimulará su inteligencia y sus sentidos. Se nota además, en la forma de contar la historia, que Virginia Woolf fue conocedora de la raza canina y propietaria de varios perros a lo largo de su vida.

La última edición en español de Flush que he encontrado es una de 2010 de la Editorial Destino. Yo lo he leído en una edición de la misma editorial, de 1956, pescada en una Biblioteca Pública, aderezada además con un prólogo salpicado de halagos a la sensibilidad femenina, que hoy tienen un cierto “encanto” histórico por el rancio machismo que desprenden.

Como lectora, os recomiendo que vayáis directamente a una librería a por un ejemplar, pues merece la pena aumentar la biblioteca propia con este título, yo ya tengo pensado hacerlo. Pero compréis o toméis prestado, si tenéis oportunidad no dejéis de leerlo.