viernes, 27 de abril de 2012

DESPARASITACIÓN: CONTRA QUÉ COMBATIMOS



Vacunas y desparasitaciones marcan el calendario veterinario de nuestras mascotas, digamos que son la “rutina” sanitaria mínima que debemos observar en el cuidado de su salud.

Como el nombre indica, cuando desparasitamos efectuamos una acción defensiva y/o preventiva contra determinados parásitos. Pequeños organismos oportunistas que se instalan en nuestros animales y pueden ser foco de enfermedades más o menos graves.

Existen parásitos internos que se acomodan en el intestino de nuestros animales y parásitos externos que hacen vida sobre su piel. 

Entre los primeros podemos distinguir dos grandes grupos: los vermes planos –conocidos coloquialmente por tenias- y los vermes redondos. Diarreas, pérdida de peso, nerviosismo, son algunos de los síntomas que nos avisan de la presencia de estos invasores. La acción de estos gusanos no se detiene en el animal infestado, que puede eliminar los huevos del parásito en sus heces y de esa manera infectar a los seres humanos.

Entre los parásitos externos más habituales se encuentran las pulgas, las garrapatas y el famoso “mosquito” transmisor de la Leishmaniansis. Picor, dermatitis y graves enfermedades pueden transmitirse por la acción de esos "ocupas" externos.

La desparasitación interna debe mantenerse durante todo el año. Lo mismo se recomienda en el caso de los parásitos externos, aunque se hace verdaderamente imprescindible durante las épocas cálidas, es decir desde la primavera hasta el otoño. La periodicidad en las aplicaciones depende del antiparasitario elegido.

En el caso de los cachorros es imprescindible efectuar una desparasitación interna eficaz antes de iniciar el calendario de vacunaciones. En lo que respecta a la externa, debe hacerse con productos específicos para cachorros, no tóxicos.

De nuevo os remitimos a vuestros veterinarios, que según el animal, la zona geográfica o la época del año os recomendarán el antiparasitario –comprimidos, pipetas o inyectables- más recomendable para mantener a los “bichejos” a raya.

lunes, 16 de abril de 2012

Al agua... ¿patos?

La higiene es tan importante para nuestros animales como para nosotros mismos. Además, no debemos olvidar que somos compañeros de piso y ¿quien elegiría para compartir casa a un "alérgico al agua"?

La frecuencia de los baños depende del animal, y de su propietario. Como norma diremos que no es conveniente más de un baño a la semana, pero a partir de ahí podemos repetir tantas veces como sea necesario.

En todo caso, debemos usar un champú específico para nuestra mascota. Las carácteristicas del pelo y la piel de los animales son diferentes a las de los humanos, por lo que no es nada recomendable usar nuestros propios productos. Lo ideal es usar un champú de uso frecuente formulado por un buen laboratorio veterinario o cosmético. Puntualmente podemos usar champús específicos, por ejemplo, para mantener la luminosidad del pelo blanco, pero siempre alternándolo con el de uso frecuente.

En lo que respecta al primer baño de los cachorros es recomendable esperar a haber completado el calendario de vacunaciones. Antes de esa fecha el sistema inmunitario aún no está desarrollado y un simple resfriado puede convertirse en algo grave. Aunque si se hace necesario, tomando las medidas adecuadas para evitar que coja frío y siempre que el animal se encuentre en perfecto estado de salud, se les puede bañar antes de la fecha indicada. También hay otras opciones más recomendables para mantener la higiene del animal durante estos meses, como el champú en seco o las toallitas húmedas.

¿Y que hay de los gatos? Existe la firme creencia de que son enemigos del agua y tal vez sea cierto. Pero también es verdad que si se les acostumbra desde pequeños pueden aprender a disfrutar del baño como cualquier otro animal. Los gatos se acicalan diariamente, pues tienen una lengua y unas costumbres innatas especialmente diseñadas para esta tarea, por eso la necesidad del baño es mucho menor en ellos que en los perros. Digamos que la frecuencia también depende aquí del animal, si nuestro minino es de limpia rutina gatuna sólo será necesario bañarle cada 3 o 4 meses o únicamente en la época de muda, para ayudarle a eliminar el pelo que cae.

Si tenemos tiempo y ganas no hay ningún problema en que nos ocupemos nosotros mismos del baño de nuestras mascotas. Sin embargo, es recomendable acudir a una peluquería especializada, al menos una o dos veces al año en caso de perros de pelo corto y más frecuentemente en cualquier perro de pelo largo. Es una forma de tener controlado el estado de salud de la piel y el pelo de los animales. Por ejemplo para evitar la formación de nudos, un problema que si se detecta en gatos de pelo largo también hace indispensable una visita a la peluquería.

También hay casos de afecciones dermatológicas que hacen recomendable aumentar la frecuencia del baño, que puede llegar a días alternos, o usar champús específicos. Pero en estos casos se debe proceder siempre bajo prescripción veterinaria.

lunes, 9 de abril de 2012

PERROS, GATOS Y LÉMURES. Los escritores y sus animales



Perros, Gatos y Lémures. Los escritores y sus animales.
Autor: Varios autores.
Editorial: Errata naturae.
205 páginas. 19 euros.



Con tan sugerente título, y la declaración de intenciones de los editores en la cuarta de cubierta (la contraportada), cualquiera podría pensar que se trata de un libro dirigido a los amantes de los animales.

Dicen los editores que les propusieron a los escritores autores de los relatos que se “acercaran al mundo de los animales de compañía y escribieran sobre ellos”.

Sin embargo, de los once escritores que participan en el libro, son pocos, apenas tres o cuatro, los que consiguen reflejar un animal de carne y hueso o los sentimientos de un verdadero propietario cómplice. Y como cabía esperar, son justo los relatos en que el autor ha relatado su propia experiencia y rememora su relación con su propia mascota, los que tienen un protagonista animal más “vivo”. Es el caso de los dos relatos sobre gatos de Marta Sanz o de “La muerte de Mora” de Andrés Trapiello (Casualmente textos que no fueron expresamente concebidos para este libro en concreto).

La gran mayoría se quedan en meros y fríos ensayos sobre otros escritores famosos que tuvieron animales. Animales que son descritos casi como objetos con nombre. En la mayor parte de los relatos se hace un retrato de esos escritores famosos, mientras que la mención a sus mascotas parece un mero trámite para justificar su presencia en el volumen.

La verdad es que el libro, que cogimos en nuestras manos con verdadero entusiasmo, nos ha desilusionado bastante.

jueves, 5 de abril de 2012

Un largo paseo

En unas horas, la mayoría, echaremos el cierre y tendremos por delante cuatro merecidos días de descanso. Es momento de disfrutar de y con los nuestros. Y es el momento de poder ofrecer a nuestras mascotas un poquito más de nuestro tiempo.
El paseo, se recomiendan de tres a cinco diarios y de ellos dos deberían ser al menos de media hora, es esencial en la vida de nuestros perros. Por diversos motivos. En primer lugar, porque es el momento en que hacen sus necesidades. Pero también porque es el momento de hacer ejercicio, de disfrutar de autonomía y libertad, de sociabilizar.
El paseo es bueno para combatir el sobrepeso, para gastar energía y estar emocionalmente más sano, para tonificar los músculos y prevenir las enfermedades cardiovasculares… Además, el perro es un animal sociable, necesita relacionarse con otros de su misma especie.
Es importante dar libertad a nuestros canes para olisquear lo que se encuentran, para acercarse a otros animales. Un excesivo control sobre ellos, un continuo “ven aquí”, “deja eso”, “¿qué haces?”, es tan molesto para ellos como puede serlo para ti. Un rato disfrutando del libre albedrío es algo que un individuo de cualquier especie agradece.
Como ves tu perro y tú tenéis mucho en común. Estos días de descanso son una buena oportunidad de alargar estos momentos de complicidad, de darles un toque diferente, de hacerlos doblemente especiales. Dejad de lado los rutinarios horarios laborales, salid al parque, al campo, dad un largo paseo y respirad aire puro...
Ummmh, desde aquí os deseamos que disfrutéis de estos días y no olvidéis: un perro cansado es un perro feliz.